
Decoración e interiorismo.

Decoración e interiorismo.
Las mañanas de los fines de semana son uno de los momentos más deseados de la semana. Para empezar, el despertador no suena y tenemos tiempo para algo que durante la semana como que es imposible, un desayuno slow. Levantarse sin prisas y alargar el desayuno de forma que sea lento, lento y disfrutar de él cada momento, lo dejamos reflejado en las millones de fotografías que subimos a las redes de estos instantes. La mejor excusa para disfrutar de un desayuno sin fin, es tener para comer de todo un poco. El otro día tuvimos la suerte de saborear uno de estos magníficos desayunos y ya de paso aproveché para estrenar unas cosas preciosas de la tienda online de mi amiga Marta que son todo dulzura.
Y es que, si queremos un desayuno slow, una cosa que debemos hacer es rodearnos de cosas con colores relejantes. Ya sabéis que me encantan las flores y lo cierto es que tengo en casa durante todo el año. Pues aprovechando que tenía el jarrón de NordicRoom lleno, lo coloqué encima de la mesa. Me encanta su color azul y cómo queda acompañando al plato rosa. Colores suaves para momentos en los que no hay prisa, la mesa se puede poner bien bonita y ya de paso, hasta le damos una sorpresa a los nuestros.

En un momento así no puede faltar el café para los cafeteros, en mi caso soy más de té, a la vista está, y de pastel de zanahoria. Cuando hay tiempo hay que aprovechar y comer algo de fruta por la mañana, unas fresas con miel son un plan ideal. En esta época tengo siempre un cesto lleno de avellanas, nueces y castañas para que cada unos se sirva lo que más le apetezca. Y por supuesto, otra cosa que no puede faltar en un desayuno son unas rebanadas de pan listas para acompañar con mermelada. Como veis no hace falta demasiado para disfrutar de un buen desayuno, son cosas que siempre tenemos en casa que mezcladas con las ganas de fin de semana, hacen que estos momentos sean más que mágicos.









Un entorno realmente relajante, fantástico!