
Hacía tiempo que no me daba una vuelta por París. El otoño y París es una pareja con un punto de nostalgia que hace que uno vuelva una vez y otra más. Lo cierto es que es una ciudad preciosa en cualquier estación y que no nos cansamos de mirar. Siempre encontramos cosas que sorprenden y hablando de interiorismo, yo me he encontrado este apartamento cerca del Louvre que os quería dejar aquí.
Últimamente hay una gran afición por comprar pisos en barrios clásicos de la mejores ciudad para reformarlos. Lo que interesa es el componente arquitectónico que las caracteriza, porque eso es precisamente lo que se quiere mantener.

El otro día me llamó una amiga que se ha ido a vivir a Madrid y me contaba dando saltos de alegría la casa que había conseguido. Son pequeños palacios llenos de elegancia que enloquecen nada más poner un pie en ellos. Si después con una buena reforma le sacamos todo el potencial, para qué queremos más.
Algo así es lo que vemos hoy. Un apartamento de escándalo en el que se ha cuidado y mantenido toda su personalidad. La luz que entra por los ventanales de estas casas tiene ese no sé qué que las transforma en algo particular.

Aquí han resaltado las molduras y se le ha dado un toque muy chic a la decoración con el diseño de algunos muebles. Otra cosa que me encanta de estas casas es que permite mezclar muchos estilos decorativos. Como el estilo clásico acompañado por otros muebles de diseño contemporanéo. Es mucho lo que permiten este tipo de estas viviendas que albergan los edificios antiguos.

Tienen muchísimo potencial y ya no hay que irse a París a encontrar apartamentos así. En muchas ciudades de nuestro país hay verdaderos bombones esperando una reforma y tener una segunda vida. Aunque puedan parecer demasiado ostentosos tened en cuenta que la decoración que aceptan es muy diversa los resultados son espectaculares.





